26/01/2017

Cursos de idiomas – ¿Qué edad es la recomendada?

Comparte este artículoShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someone

„Mi hijo tiene 12 años. ¿Es una buena edad para realizar un curso de idiomas?“ – „Mi hija tiene 10 años. ¿Tiene sentido que realice un viaje de idiomas?“. tres niños participando a un campamento de veranoA menudo los padres se hacen este tipo de preguntas.

La respuesta a este tipo de preguntas es „sí“. Nunca es demasiado temprano para comenzar a aprender un idioma: ¡cuanto más joven eres, más fácil resulta aprender!

¡Los niños sólo podrán inscribirse a programas de inmersión adaptados a su edad!

Después de haber trabajado durante más de 15 años en cursos de idiomas y haber participado en innumerables ocasiones en sesiones de planificación para el diseño de los programas de inmersión, es más que evidente que la edad de los estudiantes supone casi con total seguridad el factor principal a tener en cuenta. Dependiendo de la edad los estudiantes podrán elegir un alojamiento diferente y contratar ciertos servicios en los programas. Al final de este proceso de planificación, que a menudo resulta un trabajo bastante arduo y largo, somos nosotros los que decidimos qué tipo de programa resulta más apropiado para cada grupo de estudiantes teniendo en cuenta su edad.

De este modo nos aseguramos de que nuestros niños y jóvenes tienen una estancia adecuada en un lugar apropiado y realizan programas de enseñanza y ocio propios para su edad. Los supervisores de los diferentes destinos también son elegidos previamente para cubrir las necesidades de los estudiantes según su edad.

El grado de independencia siempre influirá en el éxito personal a la hora de realizar un curso de idiomas

En muy raras ocasiones, según mi experiencia, los niños todavía no están preparados para realizar un viaje de idiomas. De los miles de niños que estudian con nosotros cada año, sólo uno o dos presentan este tipo de problema, que evidentemente les impide realizar el curso de idiomas y por lo tanto tiene que finalizar su estancia antes de lo previsto. Este tipo de situaciones nada tienen que ver con la edad de los estudiantes, sino con la personalidad y el desarrollo de cada uno a nivel individual.

Adolescentes participando a una clase de idioma durante un viaje lingüísticoPodemos decir que la regla de oro es: aquellos niños a los que les gustaría realizar un curso de idiomas deben ser capaces de pasar al menos una semana en un entorno hasta ese momento desconocido para ellos. De este modo, aquellos que sean capaces de adaptarse a ese entorno desarrollarán cierto grado de apertura y flexibilidad

Es por ello que nuestros estudiantes cuya edad comprendida está entre los 13 y 17 años realizan cursos de inmersión en Inglaterra, mientras que aquellos niños cuya edad se sitúa entre los 10 y 12 años, y aquellos que superan los 16 años realizan cursos especiales.

Puesto que yo mismo soy padre, he podido ver en primera persona en repetidas ocasiones, la falta de confianza que nosotros como padres depositamos en nuestros hijos. Es por ello, que la realización de un curso de idiomas puede tener como resultado una experiencia muy emocionante para nosotros como padres. Así aprenderemos a dejar que nuestros hijos formen sus propias experiencias sin que nosotros formemos parte de ellas, aunque esto nos resulte difícil. Poco a poco iremos acostumbrándonos y dejando a un lado este tipo de problemas. Mi experiencia me ha demostrado que al final, resulta beneficioso para ambas partes.

¡Sólo un niño motivado puede aprender bien!

Probablemente el factor más importante que afecta de manera directa en el aprendizaje de una lengua es la motivación.  De manera general, son los padres los que toman la decisión de que sus hijos realicen un viaje de idiomas, sin salir dicha idea de los propios hijos. Cuando los niños tienen problemas para aprender un idioma extranjero, es cuando los padres se plantean que los niños realicen un viaje de estudios para motivarlos de alguna forma. En la mayoría de las ocasiones, el niño acepta el desafío propuesto por sus padres pero rara vez alcanza el objetivo debido a que no ha sido el mismo de quien proviene la idea.

Si su hijo se muestra entusiasmado al inicio del curso, puede tener por seguro que su nivel de motivación crecerá durante su viaje de idiomas puesto que además de aprender una lengua, en su programa de estudios encontrará numerosas actividades que le garantizarán diversión y la posibilidad de conocer nuevos amigos.

¡El conocimiento previo de la lengua no es tan importante!

Tanto los padres como los niños no deben de preocuparse por el nivel inicial que el estudiante presente antes de realizar su viaje de idiomas. Por supuesto que el conocimiento de la lengua previo es muy útil pero no imprescindible. Cuando se está en el extranjero, incluso aquellas personas que tienen un buen conocimiento de la lengua pueden presentar los mismos problemas de adaptación que aquellos que no lo tienen. Con el tiempo el idioma deja de ser un obstáculo tanto para unos como otros y poco a poco los estudiantes acaban adaptándose, además a lo largo de su camino como estudiantes cuentan con la ayuda de los supervisores, quienes se encargarán de facilitarles su estancia tanto como puedan.

En cuanto a la enseñanza, siempre se basa en las habilidades lingüísticas ya adquiridas por el estudiante. Por lo general, en cada programa se especifica que el estudiante asistirá a clases adecuadas a su nivel. Los cursos para principiantes tienen lugar en Alemania, pero además contamos con cursos especiales en Inglaterra y Francia. Los estudiantes más pequeños (a partir de dos años) pueden realizar nuestros cursos de idiomas en familia, donde se les introduce la lengua.

El nivel de idioma de nuestros estudiantes se determina tras la realización de una prueba de nivel que realizan el primer día. Para sirva como documento orientativo aquí les mostramos una orientación general de los niveles del lenguaje.